Corrientes: Reabren el juicio de Nicolás Arévalo, niño muerto por pesticidas

by Editor

Un niño que vivía en una zona rodeada monocultivos con gran cantidad de pesticidas, falleció en 2011 al pisar un charco de agua contaminado. Nueve años después, se reanuda el juicio. 


El niño Nicolás Arévalo falleció el 4 de abril de 2011. “Nico falleció por contacto con un pesticida”. Recién cuatro años después y gracias a la inquebrantable lucha de su familia y su abogado el doctor Julián Segovia lograron llevar a juicio por primera vez a un productor en la provincia de Corrientes.

En el juicio estuvo presente la Cámara empresarial apoyando al productor Ricardo Prieto, acusado que en esa primera instancia salió absuelto. Posteriormente, el doctor Julián Segovia y el fiscal lograron recusar el fallo demostrando el vínculo que tenía uno de los jueces con la producción hortícola de la provincia. Es difícil encontrar un abogado comprometido con estos casos en la Provincia de Corrientes.

Entre hoy miércoles 9 y mañana jueves 10 de diciembre, se desarrollará la segunda instancia del juicio de la que no se sabía fecha hasta hace pocos días.

Nicolás vivía junto a su familia en el Paraje Puerto Viejo de la localidad de Lavalle de la ciudad correntina de Goya. Puerto Viejo es una comunidad que está sobre la costa del Río Paraná. En el lugar se han incrementado tanto los emprendimientos hortícolas que las familias que viven allí, están de alguna manera rodeados de ellos, entre el río y las tomateras. Uno de estos monocultivos quedaba enfrente de la casa del niño Nicolás Arévalo.

Nicolás pisó un charco de agua contaminado con pesticida de los tomates. La muerte se produjo poco después. Como el suyo hay otros casos, pero pocos llegan a trascender porque las familias no van al médico y cuando sí lo hacen no suele quedar registro de causas de enfermedad o muerte. En el caso de Nicolás fue determinante el médico forense. El tomate es una de las frutas que tiene más alta concentración de químicos. Actualmente es extraño que se cultive sin químicos. Lo que además agrava el asunto es que hay poco o nulo control a las fumigaciones. Aunque existen pequeños productores en la provincia de Corrientes que intentan desarrollar una producción orgánica son los menos, y son justamente los que no reciben apoyo. Lamentablemente, para que haya un cambio de paradigma aún falta camino por recorrer. Este circuito de producción sin agroquímicos es solo a nivel local.

Aún no se reponían de la muerte de Nicolás y un año después, ocurrió la de otro niño, José Carlos Rivero, en la misma localidad, quién tuvo contacto con unos tomates descartados en la esquina de su casa, tocó un tomate, primero pasó por el Hospital Escuela en Corrientes Capital, de allí lo derivaron al Garraham, las causas de la muerte dicen: paro cardiorrespiratorio, envenenamiento por Endosulfán –un químico-. Esto sucedió en 2012, el caso aún está a la espera de juicio. La primita de Nicolás, Celeste Estevez, cuya madre es hermana de la mamá de Nicolás, logró sobrevivir sin embargo tiene problemas en la piel y dificultad respiratoria crónica; la hermanita de Celeste, Rosa Azul, nació con hidrocefalia. La lista de niños afectados y de secuelas sigue.

La segunda instancia del juicio del caso Nicolás Arévalo, se desarrollará entre la mañana de este miércoles 9 de diciembre y la del jueves en el Tribunal Oral Penal de Goya.

Fuente: AnRed

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