El conflicto por el cambio obligatorio de cartelería en las agencias oficiales de quiniela del IAFAS continúa profundizándose en Entre Ríos y ya provocó protestas y reuniones de agencieros en distintas ciudades de la provincia, entre ellas Paraná y Concordia.
Los titulares de agencias expresaron su rechazo a la resolución impulsada por el Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (IAFAS), que establece la renovación de la imagen institucional de los locales oficiales en un plazo de hasta 18 meses.
Entre los principales cuestionamientos del sector aparece el elevado costo que implicaría el recambio de carteles y adecuaciones comerciales, una inversión que —según estiman los propios agencieros— oscilaría entre los 2,5 y 3 millones de pesos por local.
A esto se suma el malestar por la supuesta obligación de contratar a un único proveedor para realizar los trabajos, situación que consideran “impuesta” y sin margen de elección para los comerciantes.
Los agencieros también remarcan que la medida llega en un contexto económico complejo para el sector, marcado por la caída de ventas, el avance del juego online y el aumento de costos operativos.
En Concordia, propietarios de agencias comenzaron a organizar encuentros para coordinar acciones conjuntas y analizar posibles reclamos frente a la implementación de la resolución.
La tensión también se trasladó a Paraná, donde este lunes un grupo de trabajadores y titulares de agencias se manifestó frente a la sede central del IAFAS. Durante la protesta denunciaron que algunos comerciantes ya habrían recibido intimaciones vinculadas al cambio de cartelería.
Otro de los puntos cuestionados es que la nueva imagen institucional mantendría colores y características similares a la actual, por lo que muchos consideran que “no existe urgencia” para afrontar una inversión de semejante magnitud en el actual escenario económico.
Mientras tanto, desde el sector esperan abrir una instancia de diálogo con las autoridades provinciales para revisar la medida y encontrar alternativas que no impacten de lleno sobre la economía de las agencias oficiales.







