El panorama sanitario de Entre Ríos revela una situación de vigilancia activa donde enfermedades zoonóticas y respiratorias marcan la agenda pública en relación con el contexto regional y nacional. Uno de los indicadores más significativos para la provincia es la incidencia de hantavirus, que entre las semanas 27 y 52 de 2025 registró 4 casos confirmados, arrojando una tasa de incidencia de 0,28 por cada 100.000 habitantes.
Esta cifra posiciona a Entre Ríos con el indicador más elevado de la Región Centro, superando ampliamente el promedio regional de 0,08 y el promedio nacional de 0,09 casos por cada 100.000 habitantes. Epidemiológicamente, esta prevalencia se asocia de forma directa con la ecorregión de Delta e Islas del Paraná, donde el contacto con roedores en zonas ribereñas representa el principal factor de riesgo, habiéndose registrado 4 fallecimientos por esta patología en la provincia durante el año 2025. Esta tendencia en aumento ya había sido detectada a final del 2025.
Asimismo, la vigilancia genómica identificó la circulación de la variante Alto Paraguay en pacientes entrerrianos, un hallazgo que suma complejidad al escenario local.
Los datos pertenecen al último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) N°789 que confirmó la tendencia que posiciona a Entre Ríos como una de las que tienen más incidencia en casos de hantavirus y la que muestra más desenlaces fatales. En ese sentido Entre Ríos está a la cabeza de la tasa de incidencia acumulada a nivel nacional y también de la Región Centro, donde concentra el 58% de los casos confirmados durante el periodo julio – diciembre 2025.
Sobre la prevención
En el mismo boletín se advirtió sobre el estado de los reservorios del vector de la enfermedad. “La creciente destrucción del hábitat del roedor, la invasión humana y el cambio climático, favorecen la aparición de casos en provincias fuera de las áreas históricamente endémicas”.
Por otra parte, expertos nacionales advierten sobre la importancia de la detección temprana, sugiriendo que muchos casos leves podrían estar no detectados o mal diagnosticados.
Dado que el 90% de los casos históricos se concentran entre septiembre y abril, las autoridades instan a la población, sobre todo en zonas rurales y ribereñas, a intensificar las medidas de higiene de espacios verdes y hogareños. Ventilar ambientes cerrados, utilizar lavandina para la limpieza de superficies donde pueda haber secreciones de roedores, mantener los espacios exteriores limpios y libres de malezas, así como evitar el contacto directo con pastizales, pueden hacer la diferencia.
Finalmente remarcan como fundamental toma en cuenta y relevar los antecedentes epidemiológicos de las personas afectadas a fin de identificar las fuentes de contagio e implementar acciones de control de manera oportuna.
Evitar la convivencia con roedores y cualquier contacto con sus secreciones.
Impedir el ingreso de roedores y anidación en las viviendas.
Sellar orificios en puertas, paredes y cañerías que puedan servir de acceso
Realizar la limpieza (pisos, paredes, puertas, mesas, cajones y alacenas) con una solución compuesta por 1 parte de hipoclorito de sodio y 9 partes de agua, dejándola actuar durante 30 minutos antes de enjuagar.)
Humedecer el piso antes de barrer para evitar la dispersión de polvo.
Ubicar huertas y leña a más de 30 metros de las viviendas y en el caso de la leña, elevarla a 30 cm de altura del suelo.
Mantener pastos y malezas cortados en un radio de 30 metros alrededor del domicilio.
Ventilar durante al menos 30 minutos antes de ingresar a las viviendas, galpones, o refugios ubicados en ambientes rurales y/o silvestres en zonas endémicas que hayan permanecido cerrados por periodos prolongados.
Utilizar barbijo N95 al ingresar.
En vehículos que hayan permanecido en desuso por tiempo prolongado, ventilar el habitáculo antes de ingresar y encender el ventilador del vehículo con ventanas o puertas abiertas por un tiempo prudencial para expulsar el polvo o aire proveniente del motor, donde podrían haber anidado roedores.
Tener especial precaución en la puesta en marcha de ventiladores y de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvo contaminado, roedores o excretas de estos. Antes de utilizarlos realizar la limpieza adecuada previamente y utilizar barbijo N95.
Al acampar hacerlo alejado de maleza y basurales.
Evitar dormir directamente sobre el suelo y consumir siempre agua potable.







