14/02/2026 19:52hs.
Antes de que comenzara el Argentina Open, Olé tuvo la oportunidad de entrevistar a Francisco Cerúndolo (19°) y Luciano Darderi (22°) y les transmitió algo que se murmuraba en los pasillos del Buenos Aires Lawn Tennis Club: la final anunciada, la que se veía venir, era entre ellos dos. En ese entonces, Cisco dijo que “siempre salen partidos muy peleados”, mientras que Luli sostuvo que “falta una eternidad para eso, hasta la final no me lo puedo cruzar por suerte”. Después de los duelos de semifinal, que no eran sencillos para ninguno de los dos, se confirmó lo que se preveía.
El porteño le ganó un duelo chivo a Tomás Etcheverry (54°) por 6-3 y 7-5, en tanto que el gesellino que representa a Italia se midió con Sebastián Báez (34°), la segunda mejor raqueta de Argentina, y triunfó por 7-6 (2) y 6-1. Como quedó reflejado en los marcadores, para llegar al duelo definitorio en el estadio Guillermo Vilas, este domingo a las 16 (TyC Sports), tuvieron que sacar lo mejor de ellos…
Cerúndolo le ganó el duelo de argentinos a Etcheverry
El primero en salir a la cancha fue Cerúndolo, con una tarea difícil de completar: ganarle a uno de los tenistas que mejor lo conocen y de los que más veces enfrentó. De entrada, con un game que duró 10 minutos, se supo que no ganaría caminando y que debería trabajar para bajar a un Retu que, desde su debut en este torneo, se caracterizó por perseverar y remontar.
A fuerza de winners (32) que levantaron a los hinchas de sus sillas, el porteño cerró el partido en sets corridos y llegó a su tercera final en este certamen que se vuelve loco por ganar. La primera no pudo ser, ante Diego Schwartzman, y la segunda tampoco, contra un Joao Fonseca que sorpresivamente cayó en su estreno en la edición 2026. Qué será de la tercera frente a un Darderi que fue voraz…
Darderi fulminó a Báez en el segundo set
Hay un paralelismo entre sus victorias en cuartos de final y en la semi, y es que Luli tardó en destrabar sus partidos y se sintió plenamente cómodo recién en los segundos parciales. Contra Seba, encima, con el condimento de haber soportado chiflidos: siendo que representa a Italia, muchos hinchas se inclinaron por su rival y el umpire tuvo que interceder en reiteradas ocasiones. Oídos sordos, a aguantar y a jugar, fue la receta que le permitió arrollar a Báez (el último set duró 27′) y pasar a la final.
“Nuestro objetivo era tener una nueva oportunidad de jugar una final, tener esa posibilidad de competir mañana. Ahora, toca esperar a que llegue el momento. Todas las definiciones son diferentes, en la primera Diego estaba en su mejor momento y el año pasado fue muy dura contra Joao, que es un jugador de altísima calidad. Habrá una nueva oportunidad y tengo que hacer lo mejor”, palpitó Fran, quien se metió en un selecto grupo: junto a Carlos Moyá, Juan Mónaco, Nicolás Almagro y el Peque, todos con tres finales en el lomo, es el segundo que más jugó (los supera David Ferrer, con cuatro).
Lo único que lo diferencia de ese grupete es que él es el único que no fue campeón hasta el momento y este domingo tratará de que eso cambie. En cuanto a Darderi, tratará de extender los festejos de cumpleaños (este sábado cumplió 24). Hasta ahora, por el nivel de ambos, era la final anunciada. Pero, por esa misma razón, es imposible de predecir qué pasará.

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Fuente: Olé











