Putin recibió al jefe de las Naciones Unidas

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El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió crear las condiciones necesarias para un alto el fuego en su primera visita a Moscú desde el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania. Guterres se reunió con el canciller Serguei Lavrov y con el presidente Vladimir Putin, quien admitió que la situación en el puerto de Mariupol es crítica. En tanto, el ejército ruso confirmó que destruyó más de 2.500 tanques y vehículos blindados de las fuerzas ucranianas.

La ONU al Kremlin

A 62 días del inicio de la invasión rusa en territorio ucraniano, Guterres llegó a Moscú como parte de una pequeña gira que el jueves lo tendrá reunido con el presidente Volodimir Zelenski en Ucrania. A su llegada Guterres abogó por lograr un alto el fuego lo antes posible. «Lo que nos interesa mucho es encontrar los medios para crear las condiciones para un diálogo eficaz, crear las condiciones para un alto el fuego lo antes posible», precisó.

Durante la reunión con Guterres el gobierno ruso  discrepó de la valoración del secretario general de la ONU quien llamó invasión a lo que el Kremlin considera una “operación militar especial”. «Es totalmente evidente que existen dos posiciones distintas sobre lo que ocurre en Ucrania», constató Guterres en rueda de prensa.

Putin rechazó esta postura y defendió la legitimidad de la llamada operación militar para apelar al derecho de autodeterminación de los pueblos. En cuanto a las negociaciones, el mandatario ruso dijo que no aprobaría un acuerdo sobre las garantías de seguridad para Ucrania hasta que estén resueltas las disputas territoriales en Crimea (anexado por Moscú en 2014), y en las separatistas Donetsk y Lugansk donde se votaron referéndums a favor de su independencia de Kiev.

El jefe del Kremlin citó a Kosovo como ejemplo y aseguró haber leído todos los documentos del Tribunal Internacional de la ONU. «Recuerdo perfectamente el veredicto del Tribunal Internacional, que afirmó que determinado territorio de un Estado no está obligado a pedir permiso para declarar su soberanía a las autoridades centrales del país», indicó.

“Si este precedente existe, las repúblicas del Donbass también podían hacerlo. Por nuestra parte, recibimos el derecho a reconocerlos como Estados independientes», precisó Putin. «Teníamos derecho el derecho a hacerlo en total correspondencia del artículo 51 de los estatutos de la ONU», concluyó el presidente ruso.

La vía diplomática

Por otro lado, Putin le dijo a Guterres que todavía confía en la posibilidad de una solución diplomática al conflicto con Ucrania. «A pesar de que la operación militar (rusa en Ucrania) se está desarrollando, seguimos teniendo esperanzas en la capacidad de alcanzar acuerdos por la vía diplomática. Estamos negociando, no rechazamos (negociar)», afirmó el jefe de Estado.

Según Putin, las negociaciones se descarrilaron tras los señalamientos que responsabilizaban a Rusia por la matanza registrada en Bucha, una localidad ubicada cerca de la capital ucraniana. «Hubo una provocación en Bucha, con la cual el ejército ruso no tuvo nada que ver. Sabemos quién organizó esa provocación, a través de qué medios y quiénes fueron las personas que la realizaron», aseguró. «De cualquier manera, las conversaciones están en curso, y en un formato virtual», añadió el líder ruso.

Antes de llegar a Moscú, Guterres estuvo en Ankara, donde se reunió con el presidente Recep Tayipp Erdogan. Turquía lidera actualmente los esfuerzos de diálogo entre la exrepública soviética y la federación rusa para detener el conflicto.

El secretario general de la ONU habló sobre la «crisis dentro de la crisis» en referencia al asedio del puerto a orillas  del mar de Azov. Putin admitió ante Guterres que la situación en Mariupol es trágica. «Allí la situación es difícil y, puede ser, que incluso trágica», dijo el presidente ruso que a su vez negó que sus tropas mantienen el asedio a la ciudad portuaria según le había reclamado Erdogan en una llamada telefónica. «Allí no hay acciones militares. Se han terminado», insistió.

Según el mandatario cerca de 1.300 soldados ucranianos depusieron las armas y se rindieron. Además, aseguró que dio la orden de no realizar acciones de asalto a la metalúrgica en Azovstal donde según Ucrania más de mil soldados y civiles permanecen atrincherados hace semanas. En este sentido, el jefe de Estado ruso aseguró que «las autoridades de Kiev deben asumir su responsabilidad política y, por motivos humanitarios, darles la orden de deponer las armas».Respecto a los civiles atrapados en la acería, Putin le dijo a Guterres
que los militares ucranianos están en la obligación de liberarlos.
“De
lo contrario, estarían actuando como los terroristas del Estado
Islámico», señaló.

Por otro lado, Putin rechazó el reclamo de Guterres que había señalado que los corredores humanitarios abiertos por Rusia no funcionan. “Señor secretario general le han informado mal. Funcionan. De Mariúpol han salido con nuestra ayuda más de 100.000. Unos 130.000 o 140.000 han salido. Y pueden ir a donde quieran», dijo. El ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, afirmó que Rusia está dispuesta a cooperar con Naciones Unidas para aliviar a la población civil en Ucrania

Ataques rusos

En tanto, las fuerzas rusas anunciaron la conquista de la Jersón, al sur de Ucrania. «El Ejército ruso ha tomado el control de toda la región de Jerson, partes de las regiones de Jarkov, Zaporiyia y Mikolaev, así como partes significativas de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk», afirmó el coronel Mijail Mizintsev. En tanto las autoridades ucraniana en el Donbass dieron cuenta de bombardeos rusos que dejaron al menos cinco muertos en las repúblicas separatistas

El ministerio de Defensa ruso aseguró que destruyó más de 2.500 tanques y vehículos blindados de Kiev. «En total desde el inicio de la operación especial han sido destruidos 141 aviones de combate, 110 helicópteros, 583 drones, 269 lanzaderas de misiles, 2.576 tanques y otros vehículos blindados», precisó el portavoz de la institución, Igor Konashenkov. Además, indicó que sólo en la última jornada destruyeron 87 instalaciones militares ucranianas, entre ellas 37 centros de mando y  21 almacenes de armas.

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Fuente: Página 12

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