08/04/2026 20:41hs.
Después de una día repleto de fútbol en múltiples competencias que permitieron al futbolero estar pendiente de lo que iba pasando mientras transitaba su vida, en la noche de Sarandí tanto Sarmiento como Tristán Suárez se encargaron de transmitir nada menos que sueño en el cierre del miércoles. De hecho, hubo que esperar 94 minutos de fútbol de vuelo muy bajo para encontrar lo más destacado, que fue el gol agónico de Pablo Magnín, que entró a falta de cinco minutos para el final, principalmente para la eventual tanda de penales.
Las intenciones iniciales del Lechero por adueñarse de la pelota y jugarle de igual a igual al Verde produjeron que Javier Burrai tenga algo más de acción que Joaquín Bigo, aunque la sensación de que el conjunto de Ezeiza iba a llegar al gol nunca terminó de sentirse con firmeza. Lo mismo para los de Facundo Sava, que nunca se impusieron desde el juego ni desde lo actitudinal.
Magnín, el héroe inesperado
Por esas cosas del fútbol, el héroe inesperado para Sarmiento fue el delantero ex Tigre, al que apenas le bastó con tocar una pelota para mandarla al fondo de la red y sellar el pase a 16avos, a falta de 30 segundos para el final. Pero sobre todo porque después de 11 meses de recuperación por una dura lesión de ligamentos cruzados, el artillero de 35 años volvió a las canchas y lo hizo siendo clave.
El espectáculo fue muy pobre, eso sí, pero Tristán Suárez puede estar tranquilo con su presentación y saber que, si sigue por este camino, el buen presente en la Primera Nacional puede perdurar por el resto del campeonato. A Sarmiento, ahora, se le viene Boca en 16avos. Una parada tan linda como compleja.
El resumen de Sarmiento – Tristán Suárez
Fuente: Olé











