La Copa Davis es uno de los torneos más apasionante del mundo del tenis: no sólo por los sentimientos que levantan los exuberantes nacionalismos a lo largo del globo, sino también porque siempre sorprende con historias increíbles. Esta vez, los protagonistas fueron Marruecos, Colombia y su tenista Nicolás Mejía.
Escándalo en la Copa Davis entre Colombia y Marruecos
Mejía fue el protagonista de una serie increíble en el Grupo Mundial I de la CD. El equipo marroquí fue el anfitrión de la sede que daba la chance de pelear por un lugar en los Qualifiers, la categoría más alta de la Copa Mundial de Tenis; y en Casablanca se descontroló todo con el final de la serie.
El colombiano número 177° del mundo fue sólido en su participación ante los africanos. Derrotó por 6-3 y 6-2 a Taha Baadi (582°) en su primer partido para igualar la serie en uno y, tras la victoria del dobles, cerró la eliminatoria contra Reda Bennani (556°) por 6-1, 4-6 y 6-2. Y fue en ese último partido que estalló el escándalo.
Ya la cosa venía picante: en el primer set, Mejía había tenido que pedirle al capitán marroquí -Hicham Arazi- que acallara los festejos de la grada local frente a cada falta del bogotano en los saques. En la previa, los partidos venían calentándose cada vez más hasta que la definición terminó por subirle la temperatura.
“Todo el partido estaban insultándome, gritándome en la cara. Me decían que yo era familiar de Pablo Escobar, que cómo estaba la cocaína, que iban a matar a mi familia, que iban a violar a mi familia, a mi mamá”, explicó después del partido el colombiano. “Los otros jugadores del otro equipo nos gritaban, me gritaban en la cara, el capitán también me gritaba”, contó.
Todo esto sirve para entender la reacción de Mejía cuando terminó el partido. Tras el punto final, ganado con un gran derechazo, el cafetero festejó haciéndole gestos a la tribuna bedawa: mandada a callar, besos al aire y un fuerte cara a cara contra el equipo marroquí terminaron de encender una serie prendida fuego, que acabó con los hinchas revoleándole botellas al sudamericano.
“A lo mejor yo no debía haber celebrado así, pero la verdad lo único que me mantenía tranquilo y calmado era pensar que les iba a celebrar en la cara cuando ganara. El partido estuvo pesado, jugar con estas condiciones es una chimba la verdad, pues esto sí es la Copa Davis”, comentó también Mejía, ya con un considerable bajón de revoluciones.
Video: botellazos y escándalo entre Marruecos y Colombia en la Copa Davis
Fuente: Olé











