CUMPLE 33 AÑOS EL BANCO NACIONAL DE DATOS, FUNDAMENTAL PARA EL DERECHO A LA IDENTIDAD

by Editor

«Trabajamos por nuestros niños y por os niños de futuras generaciones, para preservar su identidad, sus raíces y su historia, pilares fundamentales de toda identidad» Abuelas de Plaza de Mayo

UN POCO DE HISTORIA: CONTRIBUCIÓN A LA GENÉTICA

En 1987, las Abuelas se preguntaron ¿cómo podremos reconocer al nieto o nieta que nunca hemos visto?, ¿cómo demostrar que ese niño es de nuestra familia?

Ellas sabían que existían exámenes de sangre para demostrar la paternidad. Pero los padres no estaban. Había que buscar la manera de usar la sangre de los abuelos y la familia y reconstruir el mapa genético de los hijos desaparecidos.

Finalmente, en los Estados Unidos el doctor Fred Allem, del Blood Center de New York y la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia de Washintong posibilitaron realizar esos estudios. Gracias a ellos se encontró un método que permite llegar a un porcentaje del 99,9% de probabilidad mediante análisis específicos de sangre. También brindaron valioso aporte la doctora Mary Claire King y el doctor Cristian Orrego de la Universidad de Berkeley. El resultado de este estudio se llama hoy «Índice de Abuelidad» en referencia a que fue desarrollado por el pedido de las Abuelas.

Teniendo una herramienta para ayudar a la determinación de la verdadera identidad de niños apropiados, Abuelas de la Plaza de Mayo elaboró, en conjunto con varios organismos gubernamentales, un proyecto de Ley -luego ley 23.511- por el cual se creó en 1987 el Banco Nacional de Datos Genéticos, a fin de garantizar a los/as niños/as secuestrados/as por la dictaura militar la posibilidad de recuperar su identidad. Su reglamentación fue sancionada en 1989 y funciona en el Hospital Durand, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta ley permite dejar establecidas las condiciones prácticas que posibiliten la identificación de los nietos aunque sus abuelas ya no estén, ya que es imposible saber cuándo serán localizados; en algunos casos serán los nietos, ya adultos, los que encontrarán su verdadera historia acerca de su origen.

Este Banco tiene como función el almacenamiento y la conservación de la muestra de sangre de cada uno de los miembros de los grupos familiares, a fin de posibilitar la realización de los estudios que se desarrollen en un futuro. Teniendo en cuenta la expectativa de vida actual en la Argentina, este Banco Nacional de Datos Genéticos debe funcionar por lo menos hasta el 2050.

En el prólogo de Las abuelas y la genética Víctor Penchaszadeh argumenta que «gracias a la gran oportunidad dada por las Abuelas, la genética ha podido ponerse del lado de los derechos humanos y posibilitar la efectivización del derecho a la identidad y la reparación a la grave violación de la apropiación de niños.»

*Recopilado de ¿Quién soy yo? Ed. Especial Abuelas de Plaza de Mayo 40 años.

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